27 de octubre, 2025
¿Cómo elegir el instrumento financiero más efectivo para canalizar inversiones hacia proyectos con impacto ambiental positivo? Fue el eje de la presentación que realizaron Jimena Calvo, co-fundadora de Insight LAC, y Magdalena De Lucca, especialista en sostenibilidad y cambio climático, en el marco del Programa Federal de Formación en Gestión Ambiental del Consejo Federal de Inversiones (CFI). La elección del instrumento y la fuente de financiamiento requiere de un análisis integral y depende de criterios como el tipo de proyecto, el nivel de riesgo, los resultados esperados y la capacidad de generar beneficios ambientales verificables.
Existen en la actualidad distintos instrumentos financieros verdes con objetivos específicos, tal como lo plantearon las especialistas en su disertación “Presupuestar con impacto: Instrumentos financieros y fuentes de financiamiento verde”, organizados en 3 familias de instrumentos: deuda (por ej. bonos temáticos y préstamos verdes); basados en resultados (por ej. créditos de carbono y pagos por servicios ecosistémicos) y de gestión de riesgos (por ej. garantías de crédito y seguros).
- Seleccionar el instrumento financiero más adecuado es un desafío frecuente que enfrentan los distintos actores interesados en acceder a financiamiento verde. Según las características del proyecto, la estrategia puede centrarse en un instrumento puntual o en una combinación, es decir, un blend de instrumentos y fuentes financieras.
- Emitir un bono temático, (instrumento de deuda), es la alternativa para aquellos proyectos que requieren alta inversión inicial y muestra flujos previsibles de repago. Las iniciativas vinculadas con energía o infraestructuras verdes suelen ser las apropiadas para este tipo.
- Avanzar con créditos de carbono o pagos por servicios ecosistémicos (instrumentos basados en resultados) resulta apropiado cuando se trata de cambiar prácticas locales o monetizar servicios ecosistémicos con impacto ambiental medible.
- Recurrir a garantías (instrumentos de gestión de riesgos) puede favorecer aquellos proyectos que requieren apoyo para apalancar capital privado, especialmente en etapas tempranas o en sectores con retornos inciertos, donde la intervención pública o blended finance resulta clave.
Por otro lado, la selección de las fuentes de financiamiento constituye una etapa clave, ya que implica identificar a los actores, entidades o programas capaces de aportar los recursos necesarios para la ejecución de los proyectos. En este sentido, las especialistas destacaron distintos espacios a los que es posible acudir, como la banca multilateral las fuentes bilaterales, generalmente orientadas a la cooperación técnica ; y los fondos climáticos que apuntan a mitigar los efectos del cambio climático y fortalecer la resiliencia.
Asimismo, se incluyeron a los fondos soberanos de países que respaldan inversiones estratégicas de largo plazo en energía e innovación verde. El mercado de capitales constituye el canal ideal para movilizar recursos a través de bonos verdes/sostenibles y fondos ESG.Otras fuentes a considerar son los fondos filantrópicos, que aportan capital semilla o donaciones para soluciones de alto impacto social y ambiental, y los esquemas de blended finance, que combinan capital público, privado y filantrópico para apoyar proyectos de alto impacto ambiental que enfrentan barreras de rentabilidad o riesgo.
En síntesis, no existe una fuente o instrumento universal: la elección depende del tipo de proyecto, de las necesidades financieras y de la capacidad institucional para implementarlo. Contar con una mirada estratégica y el apoyo técnico adecuado resulta clave para estructurar un financiamiento verde inteligente que potencie la sostenibilidad y acelere la transición hacia modelos más resilientes.