Brecha de género en el comercio exterior: mismo juego, distintas reglas

Los casos de Argentina, Chile y Uruguay (BID). Diciembre 2022

Autores: Garnero, Paula; Barafani, Magdalena; Benitez, Andrea Verónica; Torrealday, Jerónimo; Rodríguez Chatruc, Marisol.

Resumen ejecutivo:

El presente estudio analiza la participación y el rol de las mujeres en las empresas exportadoras de bienes en la Argentina, Chile y Uruguay. Mediante estadísticas descriptivas, trata de identificar brechas de género en la participación laboral, la distribución de tareas y las funciones relacionadas con actividades de COMEX. En particular, se presta atención al impacto de los liderazgos femeninos y masculinos sobre dichas brechas. Además, se exploran los requerimientos, exigencias formativas y habilidades demandadas a las personas en COMEX, como así también la oferta educativa disponible. Para ello, se analiza el acceso de ambos géneros a dicha oferta, en contraste con las oportunidades de inserción laboral y desarrollo profesional que enfrentan particularmente las mujeres.

Principales Hallazgos:

  1. CAMBIA EL PARTICIPANTE, CAMBIAN LAS REGLAS.

Ser empresa exportadora no garantiza la equidad de género. En promedio, sólo 3 de cada 10 personas que trabajan en empresas exportadoras son mujeres y 7 son varones (33% y 67% respectivamente). Los resultados de la encuesta por país arrojan un 39% de participación femenina en Uruguay, un 37% en Chile y sólo 28% en la Argentina, en línea con el promedio de mujeres en la dotación de las empresas de la región, que está estimado en 33%1.

2. AVANZA UN CASILLERO, RETROCEDE DOS.

Ser mujer y exportadora garantiza mayor igualdad, pero no resuelve el problema. Las empresas exportadoras lideradas por mujeres, ya sean dueñas o directoras, tienen 14 puntos porcentuales más de participación femenina en su fuerza laboral que aquellas a cargo de varones. Sin embargo, aun cuando son lideradas por mujeres, la balanza continúa inclinada hacia la fuerza laboral masculina (56% de participación de varones contra 44% mujeres, con un promedio regional de 33%2). Pero además, en promedio, sólo 2 de cada 10 empresas exportadoras son lideradas por una mujer: 27% en la Argentina; 13% en Chile, y 12% en Uruguay.

3. EL TABLERO SIGUE INCLINADO.

Las empresas exportadoras reproducen las brechas de género propias del sector productivo al que pertenecen. Sectores primarios como el ganadero, cerealero y pesquero; la industria pesada, como la de metales, plásticos y otros químicos, y la industria metalmecánica (maquinarias y equipos), presentan las asimetrías más claras hacia el empleo de varones (sectores masculinizados). Por el contrario, en los sectores exportadores vinculados a la industria textil, indumentaria, calzado y marroquinería, con empresas más pequeñas y de menor capitalización, la participación es predominantemente femenina (sectores feminizados). En los primeros sectores, las mujeres representan -en promedio- entre un 20% y 36% de la fuerza laboral, mientras que en los segundos concentran más del 60%.

4. MODO DE JUEGO RESTRINGIDO.

En las áreas de comercio exterior (de ahora en adelante, COMEX), las mujeres ganan participación laboral respecto al promedio general de la empresa, pero la brecha de género y la división de tareas entre mujeres y varones persisten. En el 72% de las empresas exportadoras relevadas, la participación de la fuerza laboral femenina es mayor en el área de COMEX en comparación con la que tiene la misma empresa en sus plantillas generales. En promedio, el 43% del personal que se desempeña en las áreas de COMEX son mujeres, frente a un 33% en el total de la empresa. Sin embargo, la participación de las mujeres queda reducida a desempeñar un conjunto limitado de “actividades feminizadas”, como las administrativas, legales, de comunicación y marketing.

5. ACCESO DENEGADO.

Ciertas tareas del área de COMEX permanecen masculinizadas. De un listado de 14 tareas principales, en 10 hay un mayor porcentaje de varones que de mujeres realizándolas. Las empresas exportadoras se inclinan a elegir varones para tareas como búsquedas de mercados, negociación y comercialización, participación en ferias y misiones comerciales, etc. Se destaca la presencia de ciertos sesgos en la percepción de que el desempeño de ciertas tareas depende del género.

6. EL FUERA DE JUEGO IMPACTA MÁS A LAS MUJERES; ELLAS SON PLENAMENTE CONSCIENTES DE ESTO.

El trabajo fuera del horario convencional perjudica más a las mujeres que a los varones ya que sobre ellas recae la mayor parte de las tareas de cuidado en el hogar. Según la encuesta, 6 de cada 10 empresas reconocen que los trabajadores en COMEX  independientemente del género- realizan tareas fuera de los horarios convencionales y 7 de cada 10 considera que dicha flexibilidad es indispensable para quienes se desempeñen en esta área de la compañía (82% de las mujeres entrevistadas reconocieron esta exigencia vs 64% de los varones). Entre los principales motivos que justifican esta necesidad, se destacan la recurrencia de problemas logísticos y las diferencias con los husos horarios de los mercados de operación.

7. PREPARADOS, LISTOS, FUERA.

Las tareas vinculadas al COMEX demandan formación académica y conocimientos  específicos, pero la distribución en la formación entre las mujeres y los varones no es homogénea entre los países analizados. Mientras que en la Argentina no se identifican diferencias entre las mujeres y los varones, en Chile hay una diferencia de 30 puntos porcentuales a favor de los varones en lo que respecta a títulos universitarios (74% vs. 44%). En el caso de Uruguay, las disparidades se encuentran en el nivel terciario de educación, donde las mujeres se destacan con un 46% contra un 27% en el caso de los varones.

8. LOS DADOS AÚN NO ESTÁN ECHADOS.

El análisis de las estadísticas de recientes egresados, nuevos inscriptos y matriculados en las carreras protagonistas de COMEX muestra no sólo una distribución equitativa entre las mujeres y los varones, sino también que las mujeres, en muchos casos, superan en número a los varones. Por lo tanto, la formación profesional no es un factor que explique la mayor participación masculina en las tareas de COMEX. Más aún, teniendo en cuenta que se trata de carreras novedosas y que la participación de las mujeres muestra una tendencia creciente, podrían generarse potenciales oportunidades de equidad a futuro.

9. A LA CONQUISTA DE TRES CASILLEROS.

Se destaca la mayor valoración hacia las mujeres en tres habilidades blandas por sobre las demás. Las habilidades señaladas como de mayor importancia por las mujeres, respecto de los varones, son la “empatía” (18 puntos porcentuales de diferencia), el “buen manejo del estrés” (17 puntos porcentuales de diferencia) y el “pensamiento crítico” (16 puntos porcentuales de diferencia).

10. MÁS QUE UN TABLERO, UNA CARRERA DE OBSTÁCULOS.

En los últimos 10 años las mujeres han progresado en el área de COMEX, pero para la gran mayoría de ellas abrirse paso no fue fácil. El 58% de las personas encuestadas reconoce que actualmente las mujeres están bien integradas en el área de COMEX y el 64% cree

que dicho progreso se consolidó en la última década. Sin embargo, el 75% de las mujeres en COMEX encuestadas acepta haber tenido algún nivel de dificultad para trabajar por su condición de género, lo que refleja que aún quedan diversas barreras por derribar para garantizar la igualdad.

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