13 de noviembre, 2025
El jueves 13 de noviembre Paula Garnero, directora de Insight-Lac, estuvo en el Club Alemán conversando sobre un tema que empieza a instalarse en la agenda estratégica del país: ¿Es posible pensar en un Centro de Datos de 500MW en Argentina?, ¿qué significa que Argentina pueda “exportar cómputo” por usd1.000 millones? Fueron algunas de las preguntas que Paula Garnero planteó durante el encuentro “Invertir en Argentina en la era de la inteligencia artificial”, realizado en la entidad.
¿Qué es exportar cómputo de inferencia?
Es poner a disposición de empresas tecnológicas globales nuestra infraestructura de cómputo (GPUs, datos, energía y conectividad) para correr modelos de IA, procesar información, generar contenido o realizar inferencias como un servicio exportable, del mismo modo en que hoy exportamos software, servicios profesionales o energía.
Hoy, toda la demanda de inferencia de IA de América Latina se atiende desde centros de datos en Estados Unidos, con mayor latencia y mayores costos. “Si Argentina construye infraestructura local y mejora su integración digital regional, puede capturar una parte creciente de un mercado que crece entre 30 % y 40 % anual”, aseveró Garnero.
Esto abre la puerta a una nueva línea de exportación basada en infraestructura de cómputo, energía y datos.
El anuncio es tan disruptivo en términos económicos que vale la pena ponerlo en perspectiva: ¿de qué estamos hablando realmente?
Para dimensionarlo:
- 500 MW convertirían a Argentina en sede de uno de los centros de datos más grandes del mundo; sólo comparable con el de Citadel, en Nevada, USA, que tiene una capacidad de 650MW.
- La inversión anunciada (US$ 25.000 millones), es seis veces mayor que todo el plan nacional de IA de Brasil ($4.000 millones).
- El potencial exportador (sobre un centro de 500MW) podría traducirse en US$ 1.000 millones anuales, equivalente a un tercio de nuestras exportaciones de maíz.
Garnero planteó que la magnitud del proyecto invita a hacernos preguntas estratégicas:
- ¿Estamos imaginando la escala correcta para un país que recién inicia este camino?
- ¿Qué implica para nuestro sistema energético alojar un proyecto de estas características?. ¿Cómo diseñamos su gobernanza para evitar modelos extractivos y garantizar valor local? ¿Estamos listos para proteger infraestructura crítica en un entorno global de tensiones geopolíticas crecientes?
Quizás sería más realista que Argentina se propusiera un centro de 100 MW para construir capacidades regulatorias, energéticas y de gobernanza antes de escalar a niveles globales. Hoy la producción de energía renovable alcanza 7.000MW y sería positivo que el futuro centro de datos empuje nuevas inversiones en este sector. También se requerirán inversiones en infraestructura de conectividad (el cable de fibra óptica llega a Las Toninas).
En este escenario es necesario apelar a una mirada estratégica
Más allá de la oportunidad económica -que existe y es enorme-, este debate nos obliga a pensar la inteligencia artificial como infraestructura crítica del siglo XXI.
Así como Argentina invirtió durante décadas en energía nuclear y en su industria espacial, hoy necesitamos una política de Estado para la IA y la soberanía digital.
Los desafíos son claros:
- Planificar la generación y el consumo eléctrico para proyectos de alta demanda.
- Definir una gobernanza que maximice beneficios locales y reduzca riesgos.
- Proteger la infraestructura crítica frente a un contexto global incierto.
No se trata solo de construir un data center. Se trata de decidir qué lugar queremos ocupar en la economía que viene, y de entender que esta ventana de oportunidad no va a estar abierta para siempre.
Gracias al Club Alemán en Buenos Aires por el espacio y por una conversación necesaria, que recién empieza.