Apoyo récord a la integración regional (BID). Mayo 2024
Autores: Garnero, Paula; Trombetta, Martin; Merino, María Florencia

Resumen ejecutivo:
Este estudio analiza la vocación integracionista de la ciudadanía en base a datos aportados por la medición de 2023 de Latinobarómetro, uno de los principales bancos de opinión pública de la región, que ofrece información para una muestra representativa de 19.205 individuos en 17 países de América Latina.
El objetivo principal de este estudio es caracterizar y examinar el alto respaldo de los latinoamericanos a la integración regional en lo vinculado a los beneficios económicos y su impacto en el bienestar y condiciones materiales de la población. Se busca profundizar sobre esta vocación y explorar los factores determinantes que la sustentan. Para lograrlo, se ha diseñado una metodología que combina herramientas de estadística descriptiva con modelos y herramientas econométricas.
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Principales Hallazgos:
- América Latina, en sintonía
El apoyo a la integración regional marca un récord histórico. En 2023, 8 de cada 10 latinoamericanos se expresan a favor de la integración regional, logrando el nivel más alto en la vocación integracionista de los últimos 28 años.
Este nivel sin precedentes (79% de población a favor), implica un crecimiento de 8 p.p. respecto a la medición de 2020 y podría estar relacionado con el rebote de la economía regional después de la crisis generada por la pandemia.
En los 17 países encuestados, la medición de 2023 muestra niveles de apoyo superiores a los de 2020. Uruguay es el país que muestra el nivel más alto (91%). También se observó este fenómeno en El Salvador (86%) y República Dominicana (85%).
- La historia se repite
El apoyo es más alto entre los hombres, los jóvenes, las personas de elevado nivel socioeconómico y educativo. Al igual que en las mediciones anteriores, en 2023, los hombres muestran un mayor apoyo a la integración regional que las mujeres (83% vs 76%).
Los segmentos poblacionales de mayor nivel educativo, es decir, en aquellos con educación universitaria completa, el apoyo alcanza el 87%. Entre los más jóvenes (15 a 25 años) y en el segmento de muy buena condición socioeconómica, es del 85%.
- Siempre integrados
América Latina, la favorita. En la pospandemia, también crece el apoyo a la integración con otros países del mundo (+7 p.p.), pero con una leve preferencia hacia la integración latinoamericana (que marca 79%, 2 p.p. de diferencia con el apoyo a la integración extrarregional).
En 2023, el 77% de los latinoamericanos apoya la integración de su país con otros por fuera de América Latina (+7 p.p. respecto de 2020). En 15 de los 17 países relevados, es mayor la preferencia por la integración regional que por la integración extrarregional. Por su parte, el 53% de los ciudadanos considera que, en los últimos 5 años, su país ha profundizado la integración latinoamericana. En Chile, 8 de cada 10 ciudadanos consideran que el país ha avanzado, mientras que en El Salvador, República Dominicana y México fueron 7 de cada 10.
- Unidos por el empleo.
Los latinoamericanos relacionan a la integración regional, principalmente, con mayores oportunidades de empleo (61%). También se destaca la relación con el acceso a más
y mejor tecnología (56%) y salarios más altos (52%). En orden de importancia, siguen las oportunidades de estudiar o trabajar en otros países (49%), el acceso a una mayor variedad de productos (46%) y el acceso a productos más baratos (40%).
En Venezuela, el 74% de los encuestados establece la relación con más empleo y el 75% con mayores salarios. El vínculo entre la integración regional y las oportunidades de estudiar o trabajar en otros países se presenta con fuerza en República Dominicana (70%) y en Guatemala (66%). Mientras que la idea de acceso a mayor variedad o cantidad de bienes de consumo alcanza su nivel máximo en Chile (57%).
Temas asociados a la integración regional: un análisis econométrico
- Condiciones materiales y sesgos culturales.
La preferencia por uno u otro tema en el apoyo a la integración regional se correlaciona con las condiciones socioeconómicas y culturales de las personas. El interés por la tecnología es mayor en los hombres, que históricamente han estado más ligados -en comparación a las mujeres- a trabajar en ramas industriales y de servicios tecnológicos y a estudiar carreras STEM6. La preferencia por el tema empleo es mayor en las mujeres, que enfrentan mayores dificultades respecto a los hombres para insertarse en el mercado laboral.
- Cimientos de confianza.
Quienes tienen una elevada confianza interpersonal y en las instituciones son más favorables a la integración económica regional en sus diferentes formas.
Con excepción al acceso a la tecnología, la mayor confianza está positivamente asociada a todas las percepciones sobre las ventajas de la integración regional, en particular a las opciones de productos más baratos y mayor disponibilidad de puestos de trabajo.
- Puentes hacia el futuro.
Los jóvenes priorizan relativamente más las oportunidades que la integración ofrece para estudiar o trabajar en otros países. Este factor es menos interesante para los adultos, que típicamente enfrentan mayores restricciones para abordar un cambio de ese tipo. La percepción de los jóvenes se encuentra vinculada tanto a la adopción de la agenda de género como al compromiso con la protección del medio ambiente.
Percepciones sobre el avance tecnológico, crecimiento sostenible y género:
- Confiados en trabajar.
Existe un optimismo mayoritario frente al avance de la automatización. En promedio, el 52% de los latinoamericanos se muestra optimista respecto al futuro próximo de 10 años y considera que no va a perder su trabajo a pesar del avance de los robots. El 45% considera que esto puede ocurrir y el 4% no quiso o no supo responder.
Los más jóvenes (menos de 25 años) y las personas con una formación intermedia (secundario completo o superior incompleto) son las más pesimistas: el 49% cree que puede ser reemplazado por un robot. En cambio, quienes tienen educación básica incompleta, generalmente ocupados en tareas “no repetitivas”, “no cognitivas” y “poco automatizables”, son los más confiados en conservar su empleo (56%).
9. Pocas dudas
Matemática, Programación e Ingeniería necesarias para acceder a mejores oportunidades. El 87% de los latinoamericanos considera clave desarrollar habilidades en esos campos para mejorar sus oportunidades laborales. Esta idea gana fuerza entre la población con menor formación educativa (89%).
En 13 de los 17 países analizados, el porcentaje de personas que asocia el desarrollo de conocimiento y habilidades en estas disciplinas con mejores oportunidades de empleo es superior al promedio regional. En Brasil, el 91% de la población está de acuerdo con esta idea e incluso el 73% dice estar “muy de acuerdo”.
10. América Latina prioriza el crecimiento sostenible.
El cuidado del medio ambiente y el cambio climático ocupan un lugar prioritario en la agenda. En promedio, el 84% considera que es posible conciliar el crecimiento económico con el cuidado del medio ambiente. En 15 de los 17 países encuestados, más del 80% de la población opina que conciliar crecimiento y cuidado ambiental es posible.
Se destacan Uruguay y Costa Rica, con 9 de cada 10 ciudadanos que avalan esta idea. Obligados a elegir contra dos opciones antagónicas, 6 de cada 10 eligieron la lucha contra el cambio climático en detrimento del crecimiento económico y 3 de cada 10 eligieron la situación contraria. Consultados sobre la predisposición a pagar un precio más alto por un producto amigable con el medio ambiente, 7 de cada 10 latinoamericanos se muestran dispuestos a hacerlo.
11. Avances en la batalla cultural contra las desigualdades de género.
Al igual que en muchas otras regiones del mundo, en América Latina persisten importantes desigualdades en las oportunidades y condiciones materiales que enfrentan las mujeres y los hombres. Sin embargo, en 2023, las opiniones de los latinoamericanos muestran avances culturales a favor de la igualdad.
La mayoría de los ciudadanos no cree que los hombres tengan ventajas a la hora de emprender un negocio (55%) y estaría dispuesto a pagar un precio más alto por un producto producido por una mujer (52%). Los jóvenes y las personas de mayor nivel educativo muestran una mayor inclinación hacia la igualdad de género.
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