Mesa de diálogo: Los cimientos de la IA: infraestructura, energía y minerales estratégicos.

El desarrollo de data centers, la disponibilidad de energía y el potencial de los minerales críticos aparecen hoy como piezas de un mismo rompecabezas estratégico que, abordado de manera integral, puede definir el posicionamiento de un país en la nueva economía global impulsada por la inteligencia artificial. Es un trabajo arduo ya que, junto a las proyecciones de fuerte expansión productiva, los desafíos en materia de empleo, y la necesidad de definir incentivos claros, surge el debate acerca de cómo articular políticas públicas que impulsen la inversión privada y el desarrollo tecnológico para que la Argentina capitalice la oportunidad y transforme recursos en valor agregado sostenible

Fue parte de lo que surgió en la mesa de diálogo sobre “Los cimientos de la IA: infraestructura, energía y minerales estratégicos”, organizado por la consultora Insight LAC, que convocó a referentes de los sectores involucrados en esta temática. En la apertura del encuentro, Paula Garnero, directora de Insight LAC, planteó que, en los últimos meses, el crecimiento de la economía mundial ha estado fuertemente impulsado por inversiones en inteligencia artificial, y que cerca del 90% de estas inversiones se han concentrado en los componentes físicos que hacen posible su despliegue: infraestructura de cómputo, energía y recursos minerales.
Subrayó que para Argentina y América Latina, estas tres agendas no pueden abordarse de manera aislada sino que existe la necesidad de avanzar hacia una visión estratégica e integrada que permita traducir esta oportunidad en proyectos concretos, así como definir lineamientos de política pública que estimulen la inversión privada y promuevan el desarrollo de infraestructura que permita anclar actividades productivas.

Fernanda Avila, diputada nacional y ex Secretaria de Energía de la Nación, se refirió a los proyectos mineros que están en marcha y en fase de análisis en el país, y calificó como “fenomenal” el impacto de las iniciativas actualmente en curso. Estimó, por esa razón, que de las actuales 120 toneladas de minerales que se están produciendo cada año, se podría pasar a 600 toneladas en 2035. “Esto, obviamente, va de la mano de la inversión, el desarrollo, y si bien son números, se trata de una expectativa que se sostiene con el crecimiento sostenido que vemos”.

Por su parte, Guillermo Wichmann, CTO de Nokia, se refirió al modo de abordar las implicancias de la inteligencia artificial a partir de la disponibilidad de infraestructura. “La inteligencia artificial es un balance entre dos partes: el entrenamiento de los modelos para procesar el conocimiento accional, el entrenamiento; y la inferencia. Esto trae el concepto de centro de datos de inferencia de baja latencia, que tienen que estar ubicados cerca de donde ocurren esos procesos. Ya hay proyectos con estas características en toda la región. Y esto es parte del camino a la transformación digital”, subrayó.

A su turno, Martín Olmos, ejecutivo principal de la Dirección de Transformación Digital de la CAF, se refirió a las capacidades de cómputo -en particular, al desarrollo y distribución de data centers a nivel global- y a los factores que explican su localización. “Hay una fuerte concentración en Norteamérica, Europa y Asia que se llevan el 90% del cómputo”, indicó. “Hay tres grandes factores que explican la concentración, que tiene que ver con la disponibilidad de energía, la conectividad internacional y con tener una demanda digital sofisticada, tanto empresarial como estatal”. Y explicó los distintos modelos existentes en los países. En la región, el lider es Brasil, seguido por Chile, México, Colombia, y recién después se ubican la Argentina y Perú.

Marina Rosso Severino mencionó los avances en materia de conectividad a lo largo y ancho del país y compartió su experiencia de trabajo con el sector minero. Enfatizó sobre la necesidad de apuntalar las capacidades de las provincias para que puedan ejercer control sobre las empresas del sector garantizando el cumplimineto de normativas ambientales y de seguridad, e invitó a pensar a la infraestructura de data centers en el marco de una estrategia económica vinculada al uso intensivo de datos para la industria y para los servicios.

Otro aspecto central de la conversación fue cómo avanzar en la agregación de valor y el desarrollo de capacidades científico-tecnológicas en torno a la nueva economía de la inteligencia artificial. En ese marco, se planteó la necesidad de que la política pública no sólo acompañe las inversiones en infraestructura, sino que también oriente estratégicamente el desarrollo de actividades que permitan capturar mayor valor a nivel local.

La discusión rondó, asimismo, en las posibilidades que podrían generarse a partir de una estrategia de desarrollo de semiconductores, tal como está dándose en otros países como Brasil, México y Costa Rica que participan en el ensamblaje, prueba y empaquetado. Se destacó que la Argentina cuenta con capacidades relevantes en el diseño de estos dispositivos -esenciales para el funcionamiento de la inteligencia artificial-, lo que abre oportunidades concretas de inserción en esta cadena de valor. Sin embargo, también se advirtió que se trata de un mercado altamente concentrado a nivel global, donde la fabricación requiere escalas de inversión y condiciones difíciles de replicar a nivel local. En este sentido, se planteó que una estrategia más realista podría centrarse en fortalecer las capacidades existentes en diseño, en lugar de impulsar iniciativas de producción que enfrentan fuertes restricciones estructurales.

La definición de políticas públicas que se mantengan a lo largo del tiempo para dotar de previsibilidad a las inversiones, las regulaciones en torno a la inteligencia artificial y la necesidad de especificar a qué nivel se pretende aplicar normativa -vigente o futura- y la posibilidad de crear una red de pequeños data centers que responda a las nuevas demandas fueron otros de los temas que surgieron en el debate. Cómo articular la acción público-privada para producir nuevas capacidades y cómo pensar las estrategias que impacten de manera positiva a nivel de empleo completaron los abordajes surgidos de parte de los participantes a esta mesa de diálogo que promete darle continuidad a la discusión recién iniciada.